Posteado por en ene 16, 2017 en Ideas para Regalo, Novedades, Regalo Promocional | Ningún comentario

Carl Jung, el psiquiatra y psicoterapista suizo que fundó la psicología analítica, tiene el crédito por haber introducido el concepto de crear y colorear mandalas en el mundo occidental como una manera de representar la personalidad entera de una persona. Esta idea ha sido usada por muchos psicoterapistas y ha evolucionado en el presente hasta el punto en el que existen terapistas de arte, como Cathy Malchiodi, quien cree que los libros para colorear son el camino para llegar a un nirvana psicológico , a través de la meditación y la atención plena a nuestros pensamientos.

Según la psicologa Gloria Martínez Ayala, la acción de colorear necesita que nuestro cerebro entre en un estado de creatividad para poder mezclar y combinar colores, pero también debe aplicar la lógica para poder entender qué figuras se están formando cuando se colorea. Para que el cerebro haga todo esto necesita activar la corteza cerebral que es donde se manejan la vista y las habilidades motoras, necesarias para hacer movimiento pequeños y precisos cuando se colorea. Todo el proceso hace que nos tengamos que concentrar en una sola actividad que es divertida y que, además, nos recuerda buenos momentos de nuestra niñez, lo que, a su vez, logra que dejemos a un lado las preocupaciones de la vida adulta y el estrés, aunque sea por unos minutos al día.

En el mercado editorial puedes encontrar libros como los de la autora escocesa Johanna Basford.  Títulos como “El jardín secreto”,El bosque encantado” y el “Océano perdido” fueron concebidos al principio para un público infantil.

No obstante, más tarde los editores se dieron cuenta de que los dibujos tenían demasiada complejidad y, además, sabían que los adultos tenían como costumbre descargarse de internet mandalas y otro tipo de grafismos que colorear.

Así pues, estos libros han sido todo un fenómeno de masas porque, según explican los propios consumidores, les aportan estos beneficios:

  • En su gran mayoría, quienes más disfrutan coloreando son mujeres.
  • Pintar relaja. Es llegar a casa y disfrutar viendo esos complejísimos dibujos llenos de fantasía en blanco y negro, para convertirse en una invitación directa a la “desconexión” de los problemas.
  • Mientras pintamos, las preocupaciones toman una adecuada perspectiva. Las cosas se ven con más calma y entramos en un estado de paz interno en el que logramos conectar mejor con nosotras mismas.
  • Apaciguamos los nervios, se regula la respiración, nuestro corazón… Los niveles de cortisol bajan y se reduce el estrés.
  • Mejoramos la atención y la memoria.
  • A su vez, hay un aspecto importante que debemos tener en cuenta: el simple hecho de elegir un determinado tipo de colores puede expresar nuestro estado anímico.
  • Una ilustración decorada a base de tonos oscuros, fríos y apagados puede visualizarnos esas sensaciones internas y darnos una pista de que “algo ocurre”.
  • Pintar es una experiencia externa que nos permite entrar en contacto con nuestras emociones.

El célebre psiquiatra, médico y ensayista suizo Carl Gustav Jung ahondó en el estudio del arte de pintar y dibujar como mecanismo de expresión y liberación.

Si bien es cierto que sus trabajos se centraron en especial en los mandalas y su simbolismo, es interesante traer aquí algunas de sus reflexiones que, sin lugar a dudas, definen muy bien esta moda reciente de colorear.

  • El arte de colorear es un acto que nos une no solo a nuestras emociones, sino a nuestro ser más interno y a muchas de esas sensaciones que tenemos en el subconsciente.
  • Mientras pintamos, lo hacemos en silencio, permitiendo así que surjan los pensamientos más dormidos de nuestro ser. 
  • Carl Gustav Jung lo llamaba el arte espiritual, y nos explicaba que los mandalas, por ejemplo, utilizaban en su mayoría la forma circular porque era la representación de un cosmos, de nuestro propio interior en evolución, desde un punto interno al exterior, ahí donde plasmar lo bueno y lo malo.
  • Si nos damos cuenta, muchos de los dibujos para colorear que se comercializan hoy en día siguen utilizando en su mayoría representaciones que se organizan en formas circulares.

Es un modo en que se concentra nuestra atención, disponemos de un limite en cuyo interior se contiene un pequeño caos que debemos organizar a través del color.

Según Gustav Jung, también resulta saludable que dibujemos y que no nos limitemos solo a colorear. El dibujo es una forma de libertad y también nos permite canalizar emociones y liberar estrés.

No hace falta que sean obras de arte. Serán dibujos catárticos que reflejen tus sentimientos y que te ofrezcan ese desahogo emocional cotidiano que todos necesitamos.

Como todas las tendencias en el sector promocional podemos encontrar libros, cuadernos, pinturas y lápices que pueden regalarse a un público objetivo determinado, con detalles corporativos o una personalización. No dude consultarnos por el abanico de productos en esta línea.

Información obtenida de Blog Thinkbig y Mejor con salud.com